Glenn Martens revoluciona Maison Margiela en su primer desfile.

La Revolución Silenciosa de Maison Margiela: El Legado Honrado por Glenn Martens y el Futuro de la Deconstrucción



La Revolución Silenciosa de Maison Margiela: El Legado Honrado por Glenn Martens y el Futuro de la Deconstrucción

En el incesante torbellino de la moda contemporánea, pocas casas desafían las convenciones con la misma audacia intelectual que Maison Margiela. Desde sus inicios, la firma ha sido un bastión de la deconstrucción, la experimentación y una visión vanguardista que trasciende las tendencias. Con la llegada de Glenn Martens como director creativo, la curiosidad y la expectación se dispararon, preguntándose cómo este nuevo capítulo fusionaría la herencia radical de Margiela con una sensibilidad fresca. Su debut no fue solo un desfile, sino una declaración de intenciones, un guiño magistral al pasado y una audaz proyección hacia el futuro de la moda de vanguardia.

Los Cimientos de la Deconstrucción: La Era de Martin Margiela

Para entender el impacto de Glenn, es fundamental viajar a los orígenes. Maison Martin Margiela (nombre original de la casa) fue fundada en 1988 por el enigmático diseñador belga Martin Margiela. Formado en la Real Academia de Bellas Artes de Amberes (donde también estudiaron los «Seis de Amberes»), Margiela emergió como una figura clave del antimoda y la deconstrucción. Su filosofía era revolucionaria: priorizar la prenda sobre el diseñador, desafiar las nociones de lujo y belleza, y exponer la construcción interna de la ropa.
Margiela se hizo famoso por su anonimato (nunca concedía entrevistas ni se presentaba al final de los desfiles), sus etiquetas blancas en blanco o con solo cuatro costuras visibles (el icónico «four stitches»), el uso de materiales no convencionales, y la transformación de objetos cotidianos en piezas de alta costura. Sus colecciones eran a menudo conceptuales, explorando temas como la invisibilidad, la réplica, el envejecimiento de la ropa y el vestuario como segunda piel. Su influencia fue monumental, sentando las bases para gran parte de la moda experimental y conceptual que vemos hoy. Después de su retirada en 2009, la casa navegó por un periodo bajo un equipo de diseño anónimo, hasta la llegada de John Galliano en 2014, quien, con su exuberancia teatral y su dominio de la couture, llevó a la casa a una nueva dimensión, renombrándola como Maison Margiela.



El Ascenso de Glenn Martens: Un Nuevo Visionario al Timón

La designación de Glenn Martens como director creativo de Maison Margiela en 2024 fue recibida con una mezcla de anticipación y entusiasmo. Martens, un diseñador belga también graduado de la Real Academia de Bellas Artes de Amberes (al igual que el fundador), ya había consolidado su reputación por su trabajo visionario en Y/Project, donde demostró una habilidad única para manipular siluetas, experimentar con el denim y fusionar el streetwear con la alta costura de una manera ingeniosa y a menudo humorística. Su estilo se caracteriza por volúmenes exagerados, detalles inesperados y una deconstrucción que a menudo se siente lúdica y moderna.
Este bagaje lo hacía un candidato ideal para Margiela, una casa que valora la intelectualidad en el diseño. La pregunta era cómo Martens interpretaría el legado de Margiela, el «código» de la casa, a través de su propia lente.

El Debut de Glenn Martens en Maison Margiela: Un Tributo Arquitectónico y Anónimo

El desfile debut de Glenn Martens para Maison Margiela (su primera colección Artisanal Fall/Winter 2025) fue uno de los eventos más esperados de la temporada. Su presentación fue un maestro de la coexistencia: un profundo respeto por el archivo y una inyección vibrante de su propia perspectiva.

Martens presentó una colección que rindió un homenaje explícito a la filosofía de la deconstrucción de Martin Margiela, pero con un giro distintivo y personal. Vimos las capas desveladas, las costuras expuestas, los forros convertidos en exteriores y la ropa tratada como una obra en progreso, muy en la línea del fundador. Sin embargo, Martens añadió su sello personal a través de siluetas audaces y esculturales, a menudo exageradas y con un toque de dramatismo controlado. La manipulación de los tejidos, una de sus fortalezas en Y/Project, fue evidente en cómo las prendas se retorcían, drapeaban y reformaban el cuerpo de maneras inesperadas.

Un guiño sutil, pero poderoso, a su país natal, Bélgica, y su rica tradición arquitectónica se manifestaba en la estructura de los vestidos. Las siluetas parecían esculpidas, evocando las formas inesperadas y la ingeniosidad estructural que caracterizan la arquitectura belga, transformando la ropa en esculturas portátiles. Este enfoque aportó una nueva dimensión al concepto de la forma y el volumen en el cuerpo.

En un movimiento que recordó la esencia de Martin Margiela, Martens optó por no usar maquillaje en los rostros de las modelos. Más aún, las modelos desfilaron con sus rostros parcial o totalmente ocultos, ya fuera por el cabello, gorros o elementos estructurales de las prendas (algunas incluso llevaban máscaras inspiradas en las de archivo). Esta decisión no fue una coincidencia; fue una estrategia deliberada para dirigir toda la atención a los trajes, priorizando la ropa sobre la identidad o la personalidad del modelo, un eco directo de la filosofía de anonimato del fundador. La belleza residía en los detalles: los cuellos desproporcionados, las mangas construidas de forma inusual, los volúmenes que parecían desafiar la gravedad. El desfile fue una declaración de que Martens entiende la complejidad del legado de Margiela y está listo para expandirlo, no para borrarlo. Es una evolución, no una revolución.



El Futuro de la Deconstrucción con Glenn Martens: Más Allá de la Moda

El nombramiento y el debut de Martens en Maison Margiela no solo son importantes para la casa, sino para el panorama general de la moda de lujo. Representa la continuidad de una visión que celebra la intelectualidad, el arte y la artesanía por encima del branding obvio. Bajo su dirección, se espera que Maison Margiela siga siendo un laboratorio de ideas, explorando los límites de la forma, la función y la identidad. Es un recordatorio de que la moda, en sus expresiones más elevadas, es una forma de arte y una reflexión cultural. Con Martens al timón, la conversación sobre la deconstrucción y la innovación en el vestir está lejos de terminar. Es un emocionante nuevo capítulo para una de las firmas más influyentes y enigmáticas del siglo XXI, que continúa su legado de desafiar las expectativas y definir el futuro de la moda.
Este debut solidifica a Martens como un digno heredero de la visión radical de Margiela, demostrando que es posible honrar la historia sin caer en la imitación. Su enfoque deconstruido, combinado con una sensibilidad modernista y un profundo respeto por los códigos de la casa, promete una era de colecciones que serán tanto provocativas como deseables, resonando con una audiencia que anhela la autenticidad y la expresión artística en su vestuario. El futuro de Maison Margiela, tejido por las manos y la mente de Glenn Martens, se perfila tan enigmático y fascinante como siempre.



by Diurán Salazar

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