Fendi: 100 Años de Lujo Romano, Artesanía y Revolución

Fendi: 100 Años de Lujo Romano, Artesanía y Revolución
En el corazón de Roma, a la sombra del Coliseo y la Fontana di Trevi, una modesta peletería abrió sus puertas en 1925. Fundada por Adele y Edoardo Fendi, la casa que lleva su nombre ha evolucionado de un pequeño taller familiar a un imperio global, sin perder nunca su alma artesanal. Celebrar 100 años de Fendi no es solo conmemorar un siglo de moda; es reconocer la historia de una marca que ha sabido fusionar la maestría manual de la antigua Roma con una visión de vanguardia incesante. Desde la piel más fina hasta los bolsos más icónicos, Fendi es un testimonio de cómo la tradición, el linaje familiar y la disrupción creativa pueden forjar una de las identidades más poderosas del lujo italiano.
De Peletería Familiar a Imperio Global
Los inicios de Fendi se basaron en la artesanía y la alta marroquinería. Adele y Edoardo Fendi construyeron su reputación sobre la calidad, el detalle y la excelencia de sus productos, ganándose una fiel clientela en la alta sociedad romana. Sin embargo, el verdadero punto de inflexión llegó en la década de 1960, cuando las cinco hijas de la pareja —Paola, Anna, Franca, Carla y Alda— tomaron el control de la empresa. Con ellas, Fendi se abrió a una visión más ambiciosa, buscando inyectar juventud y energía a la casa.
La decisión más importante y trascendental fue contratar a un joven y desconocido diseñador alemán llamado Karl Lagerfeld en 1965. Lagerfeld, un genio creativo sin igual, no solo revitalizó la marca, sino que la reinventó por completo. Fue él quien, con su ingenio, creó el icónico logo de la doble F, que no significa «Fendi Fendi», sino «Fun Fur» («Piel Divertida»), un juego de palabras que simbolizaba su enfoque revolucionario y lúdico hacia el material que había sido el pilar de la casa. Lagerfeld transformó las pieles pesadas y tradicionales en prendas ligeras, versátiles y audazmente modernas. Su colaboración con las hermanas Fendi se convertiría en una de las asociaciones creativas más largas y exitosas en la historia de la moda.
La Dinastía Creativa y los Objetos de Deseo
Bajo la dirección de Lagerfeld y la colaboración inestimable de Silvia Venturini Fendi (hija de Anna Fendi), la casa se consolidó como una potencia mundial. Silvia, que se unió a la marca en 1994, se hizo cargo del diseño de los accesorios y la línea de hombre, dejando su huella imborrable con la creación de los bolsos que se convertirían en verdaderos «objetos de deseo» y pilares de la identidad de la casa.
- El Baguette: Lanzado en 1997, este pequeño y elegante bolso de mano se convirtió en el primer «it-bag» global. Su diseño compacto y sus variaciones infinitas lo hicieron un ícono cultural, inmortalizado por Carrie Bradshaw en la serie Sex and the City. Más que un accesorio, el Baguette era una declaración de estatus y personalidad.
- El Peekaboo: Concebido en 2009, el Peekaboo es la encarnación del lujo discreto. Su diseño con dos compartimentos separados, que revelan un forro contrastante, es un guiño al ingenio y la artesanía. Su nombre, que se traduce como «juego de escondite», resume la sofisticación de una pieza que valora más la calidad interior que la ostentación exterior.
- El Fendi First: Un ícono más reciente, lanzado por Kim Jones, que destaca por su cierre con forma de «F» inclinado y su silueta arquitectónica. Representa la nueva era de la casa, rindiendo homenaje a la historia con una mirada audaz hacia el futuro.

El Futuro de Fendi: Un Legado en Manos de la Expectación
Tras la muerte de Karl Lagerfeld en 2019, la dirección creativa de las colecciones de mujer fue asumida por Kim Jones, quien se unió a la casa en 2020 e hizo un gran trabajo, continuando la evolución de la firma y combinando su rica herencia con una sensibilidad contemporánea. Si bien Jones ha finalizado su periodo en la maison, Silvia Venturini Fendi continúa garantizando una conexión vital con el ADN familiar al frente de la dirección creativa de accesorios y la línea de hombre. La herencia de la firma y su espíritu romano son los pilares sobre los que se construirá su próximo capítulo, mientras el mundo de la moda espera con expectación quién será la figura que tome las riendas de este legado.
El centenario de Fendi es más que un hito; es la celebración de una casa que nunca ha temido transformarse. Su historia es un recordatorio de que la verdadera maestría reside en honrar el pasado mientras se mira valientemente al futuro, una lección que la moda sigue aprendiendo.
by Diurán Salazar